Lo extraño de la noche japonesa

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Es realmente complicado empezar a escribir una reflexión sobre un autor en el que hay tantos ojos puestos. Un autor que ha estado nominado al nobel un par de veces.  ¿Cómo enfocar esta reseña? Es el primer libro del autor que trato en una reseña, y he leído unos cuantos. Mi intención por lo tanto es intentar desmitificar la figura de “gran autor”, esa figura que a veces tendemos a agrandar nosotros mismos con elogios e impresiones. Al fin y al cabo es solo una persona, solo un escritor, pero lo que a mí me interesa no es su persona (no creo que llegue a leer su biografía) sino su obra. Por lo tanto vamos a intentar olvidar a Murakami como mito y vamos a tratar sus libros como producción literaria.



Esto no es más que una forma para que yo pueda perder el miedo a lanzarme con esta reseña. A no preocuparme por decir lo correcto, lo que voy a hacer es comentar mis propias percepciones. Este libro lo empecé y acabé durante mi periplo en Japón. Fue un hecho a propósito, quería leer algo de literatura que hablara sobre las personas de ese país, sobre las relaciones sociales actuales. Algo moderno, sin yokais ni onis. Fue todo un acierto. Mi visión respecto a la vida urbana en la ciudad era de fascinación, pero este libro despertaba una voz en mi conciencia. Por cada persona que me cruzaba mil ideas brotaban en mi cabeza. Gracias a este libro.

He de decir que si queréis leer un libro donde conocer más de la cultura nipona, no recomendaría After Dark. Es cierto que nombra muchos aspectos de su sociedad, y algunas sobre la cultura y relaciones sociales, pero los personajes de Murakami y en especial de esta novela son arquetípicos y contrarios al estereotipo del Japonés educado, respetuoso y servicial que tenemos en nuestra cabeza. After Dark está plagado de habitantes de la noche. Humanos que viven cuando el resto están dormidos. Atormentados y misteriosos. Personajes introvertidos que huyen de las relaciones sociales comunes que se dan en situaciones diurnas.

Recuerdo que en Japón, a pesar de ser setiembre se ponía el sol muy pronto, y la gran mayoría de locales cerraban sobre las 18h. A partir de las 20h ya no hay mucha gente por la calle, a menos que vayas al centro de la ciudad, donde los pubs, karaokes y restaurantes 24h estallan en mil colores. La noche en Japón no es de neón. La noche en Japón es negra, oscura, con barrios que sí son de neón, donde las personas que viven la noche acuden como luciérnagas. En After Dark los personajes viven unas cuantas horas de la madrugada de Tokio. Así son nuestros personajes. Una lectora que pasa la noche en un café. Un músico de Jazz que ensaya por las noches en un local con sus amigos. Una mujer que regenta un Love-Hotel. Una chica que duerme profundamente. Una prostituta atormentada…

Nuestra protagonista principal, es Mari, la chica que lee en un café, esperando a que se haga de día, pues no puede, ni quiere dormir. En ese café se encontrará con el chico que es músico y con la mujer que regenta el Love-Hotel. Un lugar de encuentro. El Love-Hotel es el segundo punto de encuentro alrededor del cual los personajes van a girar.

Algo que nos asalta mientras vamos leyendo es una desoladora sensación de soledad. Los personajes están completamente solos en medio de la basta noche. De hecho, desean estar solos, y aunque sus espacios se van tocando con los de otras personas, sus personalidades son totalmente solitarias. La ambientación es sórdida y austera. Apenas sabemos que hay al alrededor, como si toda la novela estuviera envuelta en una densa nube de desconcierto.

Haruki Murakami cuenta una historia común, algo que nos podría pasar a todos, pero su prosa hace que sea imposible dejar de seguir esa historia. Una chica que pasa la noche en un bar porque  la relación con su hermana se ha deteriorado. La regente del Love-Hotel vive su día a día con aparente normalidad, aunque con el pasado siguiéndola de cerca. Como estigmas en su vida.

Pero hay algo más, algo inusual. Murakami introduce algo que no podemos definir. ¿Paranormal? ¿Onírico? ¿Metáfora? Algo ocurre con la hermana de Mari, ella duerme de una forma profunda, no puede despertar y un televisor frente a ella se enciende, lentamente. Un rostro aparece allí y la observa. Una escena que estará relacionada o no, depende de lo que nosotros interpretemos con nuestra lectura, con las acciones que ocurren en el café y en el Love-hotel. ¿Son por lo tanto, dos mundos diferentes? Existe un mundo “real” y uno “paralelo” ¿O ambos forman parte del mismo? Quizá un mundo entre mundos. No diré que no existe pues si la chica que duerme “está” allí, es que existe.

El mundo entre mundos es especialmente perturbador, espeluznante. A la vez es fascinante, queremos saber más y nos adentramos en el televisor, sin darnos cuenta. Nosotros también queremos mirar más allá y queremos perdernos.

Murakami juega con nuestra curiosidad. Introduciendo un mundo aparentemente normal, va añadiendo elementos que no encajan con esa realidad, elementos que intentamos colocar como piezas de puzzle, pero que quedarán sueltas, dando vueltas en nuestra cabeza durante mucho tiempo.

Mi última reflexión con esta novela es que Murakami nos quiere enseñar que cada uno tiene una gran historia para contar, un mundo entero que mostrar. Las relaciones sociales, permiten a nuestros personajes mostrar parte de este mundo con pequeñas y esporádicas conversaciones. Un abismo se abre ante nosotros. El vértigo se apodera de nuestra imaginación, volviéndola curiosa pero prudente. Hay un hilo que lo relaciona todo. Todo está conectado. Pero esto, dejaré que lo descubráis vosotros mismos leyendo esta obra. Corta pero intensa. Personalmente, creo que es de lo mejor que he leído de Murakami.


Todo esto me ocurrió durante las lecturas que realicé en Japón. Siempre antes de ir a dormir. Cuando cerré el libro sentí que yo formaba parte de ese mundo entre mundos, que yo también tenía un mundo entre mundos. Sentí que cada persona que me cruzaba era un mundo entero repleto de ideas, cicatrices y abismos. Y sentí pánico y vértigo de asomarme a uno de esos vastos mundos.


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